Causas y síntomas del reflujo crónico
El ERGE ocurre cuando el esfínter esofágico inferior no funciona correctamente, permitiendo que el ácido del estómago regrese al esófago. Esto genera síntomas típicos como:
- Acidez o dolor urente en el pecho.
- Regurgitación de alimentos o líquidos ácidos.
Factores que aumentan el riesgo incluyen la obesidad, hernia de hiato, embarazo, tabaquismo y ciertos medicamentos, ya que elevan la presión intraabdominal y favorecen el reflujo.
Se considera ERGE cuando estos síntomas aparecen al menos dos veces por semana o son moderados a graves una vez por semana.
Tratamiento inicial: cuándo esperar y cuándo actuar
El manejo inicial del reflujo crónico se basa en:
- Cambios en el estilo de vida: bajar de peso, evitar comidas copiosas o grasas, chocolate, cafeína, alcohol y cenas tardías.
- Modificaciones en hábitos: elevar la cabecera de la cama y no acostarse en las 2–3 horas posteriores a comer.
- Medicamentos: antiácidos, bloqueadores H2 e inhibidores de bomba de protones (IBP) para reducir la producción de ácido.
Este enfoque suele ser eficaz a corto y mediano plazo, pero no corrige el problema mecánico subyacente, por lo que muchos pacientes requieren tratamiento prolongado o de por vida. Además, el uso crónico de IBP puede asociarse con efectos adversos.
Si los síntomas persisten, empeoran o existe dependencia constante de medicamentos, es momento de considerar una opción quirúrgica.
Cirugía laparoscópica avanzada: una solución mínimamente invasiva
La cirugía laparoscópica antirreflujo, como la funduplicatura de Nissen, corrige el defecto mecánico de la unión esofagogástrica y repara la hernia hiatal mediante pequeñas incisiones. Esta técnica avanzada ofrece múltiples ventajas:
- Menor dolor postoperatorio.
- Incisiones pequeñas y estéticas.
- Menor sangrado durante la cirugía.
- Estancia hospitalaria reducida.
- Recuperación rápida y reincorporación pronta a las actividades diarias.
Al restaurar la función normal del esfínter esofágico, la cirugía proporciona un control estable de los síntomas, favorece la cicatrización de la mucosa esofágica y reduce significativamente la necesidad de medicamentos.
Recuperación y vida post-cirugía
Después de la cirugía laparoscópica, la recuperación funcional suele ser rápida:
- Dieta progresiva en pocos días.
- Retorno al trabajo y actividades habituales en 1 a 3 semanas, según la actividad.
- Mejora notable en la calidad de vida y bienestar general.
La selección adecuada del paciente es fundamental para el éxito a largo plazo, especialmente en casos con ERGE documentada, mala respuesta o dependencia de IBP, hernia hiatal significativa o complicaciones como esofagitis severa.
Si sufres de reflujo crónico y dependes de medicamentos para controlar tus síntomas, la cirugía laparoscópica antirreflujo puede ser la solución que buscas para recuperar tu salud y calidad de vida con una recuperación rápida y mínima invasión.
Te invito a agendar una valoración personalizada con el Dr. Carlos David Aguirre Esparza en Monterrey para evaluar tu caso y ofrecerte el mejor tratamiento, evitando complicaciones futuras y devolviéndote el bienestar que mereces.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la cirugía laparoscópica antirreflujo?
Es un procedimiento mínimamente invasivo que corrige el reflujo gastroesofágico reparando la unión esofagogástrica y la hernia hiatal mediante pequeñas incisiones.
¿Quiénes son candidatos para esta cirugía?
Pacientes con ERGE documentada que presentan síntomas persistentes, mala respuesta o dependencia de medicamentos, o con hernia hiatal significativa.
¿Cuál es el tiempo de recuperación tras la cirugía?
La recuperación funcional suele ser rápida, con retorno a actividades normales entre 1 y 3 semanas según el caso.

